El lunes vence el congelamiento salarial en el Senado y las dietas podrían llegar a $9 millones
Las dietas se disparan otra vez. El lunes finalizará el congelamiento de las dietas de los senadores nacionales. Con la vigencia del nuevo período ordinario, la actualización será automática si no se toma alguna medida en contrario.

Senado. Foto archivo
El próximo lunes finalizará el congelamiento de sueldos de los legisladores nacionales, lo que podría derivar en un incremento automático que elevaría sus ingresos brutos a más de $9 millones mensuales.
La vicepresidente y titular de la Cámara alta, Victoria Villarruel, confirmó que esta vez no podrá intervenir para frenar la actualización de las dietas del Senado, ya que el cuerpo se encuentra en período de sesiones ordinarias.
Cabe recordar, que la resolución que Victoria Villarruel firmó en enero pasado para frenar la actualización automática de las dietas de los legisladores, en relación con el valor del módulo de referencia que utiliza el Congreso, se vencerá el 31 de marzo próximo.
Así, desde enero de 2025, las dietas de los senadores se mantienen en $4,5 millones gracias a la resolución 01/25 firmada por Villarruel, que impidió que ascendieran a $9 millones luego de la última paritaria legislativa, con la vigencia del nuevo período ordinario, la actualización será automática si no se toma ninguna medida.
En términos netos, los senadores actualmente perciben en mano $5.431.297. Esta cifra surge de una dieta base de $4.916.982, a la que se suman $1.770.113 por gastos de representación. Con los descuentos, el monto final ronda los $3.661.184, aunque aquellos que viven fuera del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) reciben un adicional por desarraigo.
El incremento de abril responde a la aplicación de la actualización salarial de los empleados del Congreso, ya que los senadores fijaron su sueldo en función de un sistema de módulos y en la última modificación, sus ingresos se calcularon en 2.500 módulos de base, con un extra de 1.000 por gastos de representación y 500 por desarraigo.

Senadores en votación por las dietas. Foto archivo ago. 2024
Por este mecanismo, con cada paritaria legislativa, el sueldo de los senadores también aumenta, y de hecho, en los próximos meses se sumará un ajuste del 6,6% correspondiente a aumentos acordados previamente y otro del 6,13% por la actualización del último trimestre de 2024.
Hasta el momento, solo dos senadores solicitaron que no se aplique el aumento, Luis Juez del PRO y José Carambia de Por Santa Cruz, que presentaron una nota ante la Presidencia de la Cámara alta, pero desde el área administrativa señalaron que es imposible impedir la actualización de forma individual.
En otro orden, Villarruel convocó a una sesión especial en el Senado para el próximo 3 de abril con el objetivo de que los legisladores nacionales traten los pliegos de Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla, los nuevos magistrados propuestos por el Gobierno para la Corte Suprema de Justicia.
En el oficialismo y sectores opositores “dialoguistas” surgieron propuestas para renovar el congelamiento, pero no hay consenso, con lo cual la única vía efectiva para sostener la medida sería un acuerdo mayoritario en el recinto, lo que requeriría el respaldo de al menos dos tercios de los legisladores.
En resumen, las dos opciones posibles para que los senadores no reciban el aumento de sus dietas, es que los jefes de los bloques legislativos soliciten a Villarruel que emita un nuevo decreto de congelamiento o que se vote en el recinto, tal como ocurrió en agosto del año pasado, para aprobar la extensión de la medida.
El gremio del personal legislativo reclama aumentos
Mientras los senadores discuten el posible incremento de sus dietas, los empleados legislativos bregan por el deterioro salarial. Según denuncian desde la Asociación del Personal Legislativo (APL), el gremio conducido por Norberto Di Próspero, los trabajadores del Congreso perdieron más del 65% de su poder adquisitivo en comparación con la inflación acumulada desde diciembre de 2023.
Las negociaciones paritarias están en curso, pero las expectativas no son alentadoras. Se estima que el ajuste podría ubicarse en apenas un 1,2%, una cifra muy por debajo de la inflación proyectada. Además, en la Cámara de Diputados se impuso un sistema de control de asistencia más estricto, lo que generó malestar entre los empleados que trabajan en jornadas extendidas durante las sesiones. (VW)