Inicia el paro universitario de docentes y no docentes por una recomposición salarial
Docentes y no docentes de todas las casas de estudio se sumaron al paro universitario de 48 horas. Buscan una reunión paritaria con el Gobierno.
Los docentes y no docentes de las universidades nacionales del país iniciaron este lunes un paro universitario de 48 horas, con el objetivo de reclamarle al Gobierno nacional de Javier Milei una recomposición salarial y el cese del desfinanciamiento del sistema universitario.
El paro universitario, que se extenderá todo el lunes y martes, fue convocado por el Frente Sindical Universitario y cuenta con la adhesión de gremios docentes y no docentes que, además del reclamo por un incremento salarial, denuncian la reducción de becas estudiantiles, la paralización de obras de infraestructura y el recorte en el financiamiento de la investigación científica y tecnológica.
La principal demanda del paro universitario es la actualización de los haberes de los trabajadores universitarios, ya que durante el año pasado, los salarios del sector tuvieron una recomposición del 270%, primero en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y luego en el resto de las universidades nacionales.
Sin embargo, en 2025 esta actualización quedó desfasada respecto de la inflación. Según denuncian los sindicatos, los incrementos salariales de enero (1,5%) y febrero (1,2%) fueron inferiores a la inflación de esos meses, que alcanzó el 2,2% y 2,4%, respectivamente. Esta situación ha generado una caída sostenida del poder adquisitivo de docentes e investigadores.
Desde el Frente Sindical Universitario, que agrupa a la Federación Nacional de Docentes Universitarios (Conadu), Conadu Histórica, FEDUN, CTERA, FAGDUT, FATUN y UDA, le exigen al Gobierno nacional la inmediata convocatoria a paritarias, y sostienen que la administración libertaria “tomó decisiones salariales” de manera unilateral, y que el ajuste en el sector educativo impacta negativamente en la calidad académica.
Según el decano de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, Guillermo Durán, la pérdida de ingresos está impulsando una creciente migración de docentes e investigadores hacia universidades privadas o del exterior. “En el último año, alrededor del 6% o 7% del personal de nuestra facultad emigró a otros países o aceptó ofertas de universidades privadas que pagan hasta tres veces más que la UBA”, explicó.
Además de la crisis salarial que impulsó el paro universitario, la comunidad universitaria enfrenta un grave recorte en el financiamiento para la investigación. Es que, los subsidios de la Agencia de Promoción de la Investigación no fueron entregados, y las becas doctorales se redujeron drásticamente, lo que también provoca una deserción en el ámbito científico.
En ese sentido, el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) emitió un comunicado alertando sobre la drástica reducción de recursos destinados al sistema científico y tecnológico, y advirtió que el recorte presupuestario que realiza el Gobierno nacional tiene como principal objetivo “frenar el desarrollo autónomo del sector”. (VW)